Smiljan Radić gana el Pritzker 2026: el arquitecto de la fragilidad
En una decisión que muchos críticos interpretan como un regreso a la dimensión poética de la arquitectura, la Fundación Hyatt anunció que Smiljan Radić Clarke es el ganador del Pritzker Architecture Prize 2026, el reconocimiento más prestigioso de la disciplina a nivel mundial.
El jurado destacó una obra que combina experimentación material, sensibilidad hacia el paisaje y una profunda carga emocional, rasgos que han definido la trayectoria de Smiljan Radić durante más de tres décadas.
Arquitectura desde la fragilidad
El jurado del Pritzker subrayó una de las ideas centrales de la obra de Smiljan Radić: la arquitectura como fragilidad consciente.
En contraste con la monumentalidad que domina gran parte de la arquitectura contemporánea, su trabajo se caracteriza por edificios que parecen ligeros, incompletos o temporales, pero que en realidad construyen espacios profundamente protectores y humanos.
Según el dictamen del jurado:
“Radić favorece la fragilidad por encima de cualquier pretensión de certeza. Sus edificios parecen temporales o deliberadamente inacabados, pero ofrecen un refugio estructurado y silenciosamente alegre”.
Esta filosofía ha convertido la obra de Smiljan Radić en referencia para una generación de arquitectos interesados en explorar la arquitectura como experiencia emocional más que como espectáculo formal.
De Santiago al mundo
Nacido en Santiago de Chile en 1965, Smiljan Radić se graduó en la Pontificia Universidad Católica de Chile en 1989 y posteriormente continuó su formación en el Istituto Universitario di Architettura di Venezia.
En 1995 fundó su estudio en Santiago, desde donde ha desarrollado una práctica que oscila entre residencias experimentales, instalaciones culturales y edificios públicos, siempre en diálogo con el paisaje.
A diferencia de muchos arquitectos contemporáneos, Radić ha mantenido su estudio fuera de los grandes centros globales, construyendo desde Chile un lenguaje arquitectónico que ha captado la atención de la crítica internacional.
Arquitectura de materiales y atmósferas
Uno de los rasgos más distintivos del trabajo de Smiljan Radić es la exploración sensorial de los materiales.
Para el arquitecto chileno, los materiales no son solo componentes constructivos, sino portadores de memoria cultural.
Entre los materiales que utiliza con mayor frecuencia destacan:
- Piedra y roca natural integradas al terreno
- Madera por su calidez y expresividad
- Concreto aparente en volúmenes escultóricos
- Metales y cobre vinculados a la tradición minera chilena
- Membranas translúcidas que generan atmósferas luminosas
El resultado es una arquitectura que parece surgir del paisaje, más cercana a una intervención artística que a un objeto arquitectónico convencional.
Obras que definieron su trayectoria
A lo largo de su carrera, Smiljan Radić ha desarrollado proyectos que combinan arquitectura, arte y paisaje.
Entre los más influyentes destacan:



Restaurante Mestizo — Santiago (2006)
Un edificio donde enormes rocas de granito funcionan como columnas estructurales, fusionando lo primitivo con la ingeniería contemporánea.

Serpentine Pavilion — Londres (2014)
Una estructura circular y semitranslúcida que parecía levitar sobre grandes piedras de cantera, convirtiéndose en una de las instalaciones arquitectónicas más comentadas de la década.

Teatro Regional del Biobío — Concepción (2018)
Un edificio cultural envuelto en una membrana translúcida que brilla como una linterna urbana.



Pequeño Edificio Burgués — Santiago (2023)
Su casa-estudio más reciente, concebida como un manifiesto sobre la vivienda contemporánea.
Impacto en el diseño y el mercado inmobiliario
El reconocimiento a Smiljan Radić también tiene implicaciones para el sector inmobiliario y el diseño de alto nivel.
Su colaboración con la casa de moda Alexander McQueen en tiendas conceptuales demuestra que la arquitectura de autor puede convertirse en un activo estratégico para el comercio de lujo.
Para desarrolladores y marcas globales, su trabajo confirma una tendencia creciente: la arquitectura icónica se ha convertido en una herramienta de posicionamiento para proyectos comerciales, culturales y residenciales premium.


Arquitectura que produce sus propias raíces
Tras conocer el anuncio del premio, Smiljan Radić resumió su filosofía con una frase que sintetiza su trayectoria:
“A veces tienes que producir tus propias raíces. Eso te da libertad”.
Su obra demuestra que la innovación arquitectónica no depende únicamente de la tecnología o la escala, sino de ideas claras, sensibilidad hacia el territorio y una comprensión profunda de los materiales.
Con el Pritzker 2026, Smiljan Radić no solo recibe el reconocimiento más importante de la arquitectura mundial. También valida una forma de diseñar que mira hacia el origen, la naturaleza y la memoria cultural para proyectar el futuro.




